
Cuando alguien me pregunta "¿cómo se hace una estufa de ladrillo?", le digo: "Primero tenés que entender que estás construyendo un ser vivo. Una estufa respira, tira, calienta, se expande, se contrae. Si la hacés rígida, se te agrieta. Si la hacés floja, se te cae. Tiene que tener su punto."
En este primer módulo te voy a dar el schema. El schema es como el esqueleto: sin eso, después no sostenés nada. No es un plano detallado, es la columna vertebral que te permite después entender cada parte del sistema.
Las cuatro partes fundamentales
Toda estufa o chimenea de obra se divide en cuatro zonas:
La base y cimentación
Es lo primero y lo más importante. Sin una base firme, todo se mueve. Yo uso hormigón con proporción dos, tres, uno: dos partes de piedra, tres de arena, una de cemento. Ahí abajo va a estar toda la vida de la obra, no escatimes.

El hogar o caja de fuego
Es donde quemás la leña. Tiene que ser de material refractario sí o sí. El ladrillo común no aguanta el calor directo, se parte, se desmorona. La boca del hogar conviene que tenga entre sesenta y setenta centímetros de ancho. Así te queda espacio para manejar la leña sin quemarte.

El pulmón y la garganta
Son los secretos de una buena estufa. El pulmón es esa estructura inclinada que retené el calor antes de que se vaya por el ducto. Sin pulmón, el calor se escapa del tirón y la estufa no calienta bien. La garganta es la conexión entre el hogar y el ducto. No tiene que ser muy grande: diez a doce centímetros alcanza.

El ducto y la campana
Son los que mandan el humo para arriba. El ducto tiene que tener entre veinticinco y treinta y tres centímetros de diámetro. Si es más angosto, no tira bien. Si es más ancho, se enfría demasiado. La altura mínima desde el hogar hasta la salida es cuatro metros. Después le agregás lo que haga falta para superar la cumbrera del techo.

Los errores que más veo
El primer error es no sellar bien las juntas. El humo se escapa por donde menos pensás. Yo uso mortero con proporción cinco de arena, uno de cal, medio de cemento. Eso pega bien y además deja respirar la obra.
El segundo error es hacer el ducto muy bajo. Tiene que superar la cumbrera del techo por lo menos un metro. Sino el viento le pega de arriba y te devuelve el humo.
El tercer error es no usar refractario en el hogar. Ya lo dije pero lo repito: refractario, refractario, refractario.
El cuarto error es no dejar puertas de inspección. Cuando se taponea el ducto, y se va a taponear, necesitás poder entrar a limpiar. Sino tenés que demoler.
Los materiales básicos
Para una estufa estándar necesitás:
- Cien ladrillos más o menos, dependiendo del tamaño.
- Treinta y cuatro tejuelas refractarias, que son las que van alrededor del fuego.
- Cemento Portland para las mezclas.
- Cal hidratada para dar plasticidad al mortero.
- Arena limpia para todo.
De herramientas: plomada para verificar la vertical, nivel para la horizontal, cuchara de albañil para colocar el mortero, escuadra para las esquinas, y una batea grande para mezclar todo.

Un consejo antes de empezar
Antes de agarrar el primer ladrillo, sentate frente al lugar donde va a ir la estufa. Pensá cómo va a funcionar: por dónde entra el aire, por dónde sale el humo, cómo va a calentar el ambiente. Si entendés eso antes de empezar, después la construcción fluye sola.
Con esto tenés el schema. En los próximos módulos vamos a entrar en detalle en cada una de las partes. Pero si entendés esto, ya estás ahead de la mayoría de los que agarran la paleta sin saber lo que hacen.
Schema Técnico - Módulo 1
Este artículo es parte del Schema Técnico de Construcción. Ver también:
- Schema Técnico: Anexo de Técnicas
- Schema Técnico: Ingeniería del Fuego
- Schema Técnico: Chimeneas de Ladrillo
- Schema Técnico: Parrillas y Barbacoas
- Schema Técnico: Seguridad en Construcción
Ver galería de diseños de manteles →
Tec. EDGARD TAGLIABUE
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